
Shaun White, toda una máquina del snowboard, lo gana todo, arrasa en todas las competiciones, y además, ahora ya es uno de los deportistas favoritos de las marcas. Después de haber ganado 2 oros en los últimos juegos olímpicos de Vancouver gracias a sus trucazos, este crack americano ya tiene 8 millones de dólares anuales bajo el brazo en concepto de patrocinios y un vídeojuego propio que todos conocemos (Shaun White Snowboard), vamos, un crack con la tabla y sin ella.
Adio, Birdhouse, Oakley y Volcom son algunas de las marcas que tienen a Shaun en almohadones, y que lo aguanten, porque este chico no para.
Grandes marcas ya le etiquetan como una máquina de hacer dinero… Mollie Young, fundador de Nametag, decía: “Es único en muchos sentidos. Tiene una apariencia salvaje, sus movimientos son salvajes. Es perfecto, es algo muy apetecible para la industria”, concluyó Young con respecto a las posibilidades de negocio.
¿Tendrán alguna vez nuestros riders la misma fuerza comercial?





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