
87 riders, repartidos por igual entre snowboarders y freeskiers, se disputaron durante la tarde/noche del día 2 de enero la primera competición de Freestyle del Pirineo Catalán de la temporada 2009/2010: La Innocentada.
La competición se desarrolló según el formato slopestyle. La ronda clasificatoria fue una expression session y luego, los mejores riders pasarían a las rondas finales: 2 intentos por participante, cuya puntuación se promediaría para confeccionar la clasificación final. El circuito o mini-circuito (para ser más exactos, ya que sólo se habilitaron tres módulos de jibbing) se montó en la pista “El Bosquet”, situada próxima a las oficinas y al telecabina de La Molina. Se podía acceder muy fácilmente desde el aparcamiento contiguo.
La prueba debía empezar a las 18.00h. Pero como todo certamen de freestyle que se precie, empezó con un considerable retraso. “El Bosquet”, hasta las 17.00h, había sido una de las pistas de debutantes de la estación. A pesar de montar y acondicionar los módulos, kickers y recepciones en un tiempo récord, la competición no empezó hasta una hora más tarde de la prevista.
Al estar un poco apretados de tiempo, la ronda clasificatoria fue especialmente caótica. Durante la expression session, los riders utilizaban los módulos sin espacio suficiente entre unos y otros. Al salir del módulo, los participantes, en el mejor de los casos encontraban la recepción bastante deteriorada, pero lo habitual era encontrar esquíes sueltos, gorros e incluso algún participante caído.
Mientras los jueces deliberaron quién debía pasar a la final, los esquiadores y snowboarders repusieron fuerzas con la butifarrada. A demás, la máquina restauró las recepciones y el público asistente se apiñó alrededor de las fogatas para combatir el intenso frío.
Los riders tenían que escoger entre dos cajones iniciales: una C o uno plano con mucha altura en la salida. Finalmente, un módulo de escaleras con dos entradas: bajada por un lado y bajada-plano-bajada por el otro. Los competidores utilizaron todas las combinaciones posibles para impresionar a los jueces. En los cajones, se vieron muchas rotaciones y pivots, pero el que quería marcar la diferencia, debía hacer algún truco de salida. Bernat Ripoll, lo tuvo claro e intentó en repetidas ocasiones un backroll, pero no estuvo muy fino y se cayó en sus dos rondas finales. A pesar de la caída, su buen hacer en los módulos fue suficiente para colocarse en tercera posición. Fidel Alonso, de visita por tierras catalanas, quedó en segunda posición y Carles Aznar , ganó la primera prueba del año. En la categoría femenina, la ganadora fue Gore Serrano, rider local de La Molina.
E n lo que a freeski se refiere, el ganador fue Noah Albaladejo, Leo Tarrat quedó en segunda posición y Manel Jiménez completó el podio. En la categoría femenina, la ganadora fue Berta Solà.
En conclusión, una buena tarde de freestyle: buenos trucos, muchas ganas y buen espectáculo. Lo más flojo de la competición fue el speaker, que no estuvo a la altura para animar a un público helado y poco entregado. Los continuos fallos de sonido y la música, poco favorecedora para un evento de estas características, tampoco le facilitaron la tarea.













