
Barcelona volverá a erigirse en capital del deporte con la organización de un evento pionero en España que cuenta con antecedentes como el Air&Style Münich (55.000 espectadores), el Big Air World Cup de Estocolmo (24.000 espectadores) o el X-Trail Jam Tokio (75.000 espectadores).
A la lista que encabezaba Nueva York y en la que figuraban también Londres, Berlín o Moscú se suma ahora la Ciudad Condal como una de las ciudades con capacidad para acoger una prueba FIS en población urbana y, para ello, se construirá la rampa más grande vista nunca en Europa con 35 metros de altura y 112 metros de longitud. El salto tendrá 25 metros de plano.
Hoy mismo se han puesto a la venta la entradas en ticktackticket y El Corte Inglés.
Con este nuevo evento organizado por Seven Marketing y que cuenta con el apoyo de Ajuntament de Barcelona, Turisme de Catalunya, Campionat del Món de Snowboard La Molina 2011, Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, Associació Catalana d’Estacions d’Esquí i de Muntanya (ACEM) y Federación Internacional de Esquí (FIS), del Consejo Superior de Deportes (CSD), Secretaria General de l’Esport (SGE), Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI) y Federació Catalana d’Esports d’Hivern (FCEH), Barcelona se coloca a la cabeza en cuanto a la organización de eventos deportivos de este calibre.
El Ayuntamiento barcelonés ha acogido la presentación del evento, con presencia de Josep Maria Casanovas como representante de la empresa organizadora, Seven Marketing, así como del presidente del Comité Organizador del Campeonato del Mundo de Snowboard, miembro del consejo de la FIS y presidente de la Real Federación Española de Deportes de Invierno, Eduardo Roldán; del primer teniente de alcalde del Ajuntament de Barcelona Carles Martí; el Director General de Turisme del gobierno catalán, Joan Vilalta; y el presidente de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya, Joan Torras.
Casanovas dio diversos detalles de Barcelona Snow Show como que el salto que realizarán los deportistas tendrá una longitud de 25 metros de plano y 10 metros de altura o que la nieve se producirá durante 24 horas ininterrumpidas mediante un proceso que incorpora hidrógeno líquido, aire comprimido y aire.
Eduardo Roldán, en su turno de palabras, aseguró sentirse “impresionado” por un proyecto bajo el paraguas de los Campeonatos del Mundo de 2011 que tendrán lugar en la estación gerundense de La Molina hasta el punto de que la segunda edición del Barcelona Snow Show supondrá la inauguración del Mundial. Roldán destacó además que el evento del próximo noviembre en el estadio olímpico de Montjuic es “una prueba de la Copa del Mundo y no una simple exhibición”.
Seis dias de montaje y 400 toneladas de hierro
Para construir la rampa se moverán 400 toneladas de hierro durante seis días de montaje y se abrirá un espacio comercial con presencia de marcas, asociaciones de turismo, tiendas especializadas y estaciones de esquí.
Barcelona Snow Show incluirá, además del ‘Big Air’ de snowboard incluido en el calendario FIS otro para esquiadores ‘freestyle’ al que acudirán los mejores especialistas del mundo motivados por la inminente disputa de los Juegos Olímpicos de Vancouver el próximo febrero.
Joan Torras, en calidad de representante de la empresa propietaria de La Molina como es Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya, recordó durante la conferencia de prensa que la estación gerundense cuenta con experiencia previa al Barcelona Snow Show gracias a la disputa en sus pistas de diferentes pruebas de Copa del Mundo y Copa de Europa.
El director general de turismo de la Generalitat, Joan Vilalta, calificó a Catalunya como “primera destinación turística de nieve” y elogió que Barcelona ejerza de capital con la organización de un evento como el de noviembre, donde se promociona un sector del que se nutren buena parte de las comarcas de interior.
Como broche a la conferencia informativa, el teniente de alcalde Carles Martí señaló que Barcelona se hace partícipe con la organización de un evento de este tipo de “dinámicas globales”, pero dándole un “sello de calidad”, con lo que no se apuesta sólo por el espectáculo “sino también por el deporte de competición y la promoción económica”.




